Jueves, 02 de febrero de 2006
Publicado por negraycriminal @ 8:49
Comentarios (1)
Un personal y profundo analisis del g?nero negrocriminal escrito por Xavier Antich,
aparecido ayer en LA VANGUARDIA Culturas, el suplemento cultural de dicho peri?dico.




Negra, criminal y fil?sofa


Xavier Antich



"La vida es extra?a a veces". As? se titula el primer cap?tulo de una novela, nunca acabada, de Cornell Woolrich, The Loser. Unos a?os despu?s, en 1964, Patricia Highsmith dej? un manuscrito con un t?tulo que parec?a una correcci?n a eso: "Nada extra?o a primera vista". Quiz?s la novela negra sea, por excelencia, la literatura de esa extra?eza que no es tal, sin embargo, a primera vista, pues trata, sobre todo, de lo
extra?o que irrumpe en la vida o de cuando la vida se torna algo
extra?o, a menudo de golpe, acaso sin que lo notemos. Basta poca cosa:un papel arrugado, una colilla sin apagar, unos zapatos fuera de sitio,un retrato rasgado, una botella vac?a, un gato que escapa, la persiana que no se sube, un peri?dico doblado en el and?n. Basta muy poco para que, de golpe, irrumpa lo incomprensible y el misterio: el enigma inquietante y extra?o
de la vida. Y, con ellos, la voluntad de saber.
Una voluntad que topa, a menudo, con esa tambi?n inquietante certeza que ya se?al? Simenon en La huida: "A veces sucede que no hay nada tan falso como la verdad". Y, a pesar de todo, querer saber. S?lo saber, no juzgar -como siempre recordaba Maigret. Porque el detective (y, con ?l, el lector) es un int?rprete, no un juez. Y la novela negra, una hermen?utica
de la vida cotidiana, una confrontaci?n con el misterio.

Chesterton ya hab?a hermanado novela negra y poes?a cuando, en 1904,se?al? que "el primer valor esencial de la narraci?n policiaca consiste en que ?sta es la primera y ?nica forma de la literatura popular en que se expresa algo de la poes?a de la vida moderna". Ser?a, sin embargo,Siegfried Kracauer el primero que reconocer?a a la novela negra una inequ?voca dimensi?n filos?fica. Y lo har?a, de hecho, por todo lo alto,
en unos textos escritos entre 1922 y 1925 que, sin embargo, s?lo ver?an la luz p?stumamente, en 1971: Der Detektiv-Roman. Ein Philosophischer Traktat (La novela policiaca. Un tratado filos?fico, lamentablemente no traducido todav?a al castellano). Se trata de un trabajo, como otros del
propio Kracauer, pero tambi?n como los de Simmel, Benjamin o Adorno, que se inscribe en el seno de una aut?ntica teor?a de la modernidad. Y es que, para Kracauer, la novela policiaca (t?rmino que, por razones estrictamente cronol?gicas, prefiere al de "negra") centra su escenario en unas de las zonas m?s desconocidas de la vida social, prestando atenci?n a fen?menos aparentemente superficiales ("desperdicios" de la modernidad, les llama) que, desde los m?rgenes, permiten acceder a
algunas de las claves de nuestro tiempo. De lo que se trata, para
Kracauer, tambi?n aqu?, es de descifrar las tendencias sociales a partir de fen?menos culturales ef?meros y de las zonas marginales de la alta cultura. O lo que es mismo: acercarse a lo ex?tico de la vida cotidiana para intentar descifrar un mundo que aparece, en toda su complejidad,como secreto.

De hecho, convertir la realidad en un campo minado de indicios, como hace la novela negra, es reconocer el mundo como un laberinto de vestigios. Nada es lo que parece porque, como dec?a Mar?a Zambrano,"todo alude, todo es alusi?n y todo es oblicuo". Frente a la pretensi?n de explicar la realidad de acuerdo con teor?as gen?ricas y universalistas, la novela negra opta, muy aristot?licamente por cierto, por prestar atenci?n a lo irrepetiblemente singular: no hay "tipos" sino
s?lo "casos", y cada historia es un universo fragmentado cuyo sentido,en ?ltima instancia, s?lo puede reconocerse, provisionalmente,atendiendo a lo que tiene de irrepetible. La reflexi?n de Kracauer, en este sentido, est? muy cerca de lo que Carlo Ginzburg escribi?, en un art?culo ya cl?sico, sobre el "paradigma de los indicios": un m?todo milenario de construcci?n de conocimiento a partir de los rastros y las
huellas con el que, desde los cazadores y rastreadores del paleol?tico, intentamos orientarnos en una realidad que continuamente esconde su sentido. O en un mundo, como pensaba Luk?cs, que hab?a perdido su sentido, desintegrado en el caos. En este contexto puede entenderse que Kracauer entienda la novela negra como un espejo deformante de la realidad: "as? como el detective revela el secreto oculto que se encuentra entre la gente, as? tambi?n el medio est?tico de la novela
policiaca revela el secreto de la sociedad vuelta irreal y sus
marionetas insustanciales".

La novela negra, pues, aparece como un ejercicio de hermen?utica y semi?tica del mundo: todo debe ser le?do como indicio, todo signo apunta a un sentido que, al mismo tiempo, esconde. Todo est? sujeto a interpretaci?n, todo debe ser interpretado. No es extra?o que tambi?n Roland Barthes, convencido de que el mundo de los g?nsters era "el
?ltimo universo de lo maravilloso", estuviera fascinado por la serie negra, en la que reconoc?a el ?ltimo aliento de la tragedia: "Hechos como la muerte de un hombre, que la filosof?a com?n todav?a juzga importantes, se reducen a un trazo, se presentan con el volumen de un ?tomo de gesto: una breve alteraci?n en el desplazamiento apacible de las l?neas, dos dedos chasqueantes y en el otro extremo del campo
perceptivo, un hombre que cae dentro de la misma convenci?n de
movimiento". Porque, parad?jicamente, lo que parece insignificante se muestra lleno de sentido. S?lo hace falta, aunque no sea f?cil, atar algunos cabos, como confiesa en Todo lo que muere el inspector Charlie "Bird" Parker, la gran creaci?n de John Connolly: "Parec?a que el caso se
y brillaban a lo lejos. Hab?a en juego demasiados elementos para ser mera coincidencia, y sin embargo la experiencia me disuad?a de intentar unirlos por la fuerza para formar una imagen con sentido pero falsa, un orden impuesto sobre el caos de la muerte y el asesinato". Ah? empieza,siempre, en toda novela negra, todo: "De modo que me puse a pensar y pensar, y luego pens? un poco m?s. Y decid? que no sab?a qu? mierda hacer" (Jim Thompson, en 1280 almas). De lo sencillo a lo complejo y, de
ah?, otra vez, hacia lo sencillo, quiz?s el viaje por excelencia de la ?nica filosof?a digna de este nombre: "Por fuerza ten?a que ser m?s sencillo: los acontecimientos pod?an permitirse el lujo de ser complicados o de parecerlo; los hombres, en cambio, son siempre m?s sencillos e lo que uno se imagina" (Simenon, en Maigret en Nueva York).
Una filosof?a, en todo caso, canalla, atrevida como siempre lo es la novela negra, en su viaje peligroso y arriesgado frente al consejo apocado del Deuteronomio: "No sigas los caminos del malvado, no vayan a convertirse en una trampa en tu interior".

Comentarios
Publicado por Invitado
Jueves, 20 de diciembre de 2007 | 2:27
Fant?stico art?culo!

Magn?ficas referencias, y gran reflexi?n!