Martes, 16 de mayo de 2006
Publicado por negraycriminal @ 11:08
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Art?culo aparecido en el Peri?dico , Cultura de s?bado 13 de mayo

Negra y comprometida


? La novela policiaca renueva tramas y personajes con un fuerte componente de cr?tica social


HELENA L?PEZ
BARCELONA

El Par?s de los talleres textiles clandestinos regentados por turcos y las primeras huelgas en la capital francesa de este colectivo reclamando sus derechos laborales es el marco en el que se desarrolla la acci?n de Sendero sombr?o (Tropismos), de Dominique Manotti. Si a esto se le a?ade a Th?o Daquin, un comisario duro y homosexual, podremos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que los clich?s de la novela negra han cambiado.
"Manotti no es un caso aislado. La novela negra cambia al mismo ritmo que la sociedad. Es la cr?tica la que cree que seguimos pegados a clich?s antiguos", afirma Paco Camarasa, responsable de la emblem?tica librer?a barcelonesa Negra y Criminal. Las novelas negras recogen de forma inmediata los conflictos que van surgiendo. La corrupci?n inmobiliaria, los delitos contra el medio ambiente o las redes de prostituci?n est?n a la orden del d?a en las nuevas publicaciones.

NUEVOS TIEMPOS
La adaptaci?n de los protagonistas de la novela negra a las nuevas realidades es total. "Hoy, m?s que de detective hay que hablar de funcionario del Estado", explica Javier S?nchez Zapatero, director del Segundo Congreso de Novela y Cine Negro de Salamanca, clausurado ayer.
El c?digo penal espa?ol actual no permite que los detectives privados investiguen delitos de sangre, as? que, como la novela negra pretende reflejar la realidad, lo m?s probable es que quien aparezca en la escena del crimen para averiguar lo sucedido sea un policia, un mosso o un guardia civil. Un buen ejemplo de estos nuevos investigadores es la pareja de guardias civiles formada por el sargento Rub?n Bevilacqua y la agente Virginia Chamorro, protagonistas de El lejano pa?s de los estanques y El alquimista impaciente (Destino), del madrile?o Lorenzo Silva.
A pesar de esta evoluci?n, la esencia del g?nero sigue viva. Del detective cl?sico a?n queda la capacidad de observar y de deducir. Lo que ha cambiado es lo que se observa y c?mo se observa. "Evidentemente Sherlock Holmes no pod?a hablar de ADN", bromea Camarasa.
La transformaci?n va mucho m?s all? del paso del detective privado al funcionario (en los autores norteamericanos el detective a?n tiene mucha fuerza). Aparecen cada vez m?s protagonistas femeninos --la archiconocida Petra Delicado, de Alicia Gim?nez Bartlett, sin ir m?s lejos-- o detectives ocasionales, que pueden ser desde m?dicos o periodistas hasta antrop?logos, que accidentalmente acaban investigando un crimen. "Todo es v?lido para defender la verosimilitud de la trama", insiste S?nchez Zapatero.
Editores, escritores y estudiosos coinciden en que si hay algo que caracterice a la nueva novela negra es su componente social y cr?tico. "Autores como Petros M?rkaris ayudan con sus libros a entender la pol?tica internacional y la corrupci?n que la rodea", explica Susana de Andr?s, editora de Ediciones B.

LO QUE OTROS CALLAN
"La novela negra actual cuenta las historias que los periodistas no pueden explicar", confiesa Camarasa. "Un caso claro es el de Joaqu?n Leguina y su Las pruebas de la infamia (Tropismos), donde se narra el esc?ndalo inmobiliario que envolvi? las ?ltimas elecciones madrile?as, o El tiempo de los lobos (El Ateneo), de Martin Cruz Smith, una historia ambientada en Chernobil", a?ade.
"Se ha perdido la idealizaci?n del detective y el final m?s o menos feliz. En las nuevas novelas, aunque el investigador resuelva el caso la sociedad seguir? siendo injusta", apunta Alex Mart?n Escrib?, codirector del congreso salmantino.
Alberto Mart?n, editor de Tropismos --peque?a editorial especializada en el g?nero--, considera que la cuesti?n de fondo sigue siendo la misma, la construcci?n de un personaje fuerte y bien caracterizado, muchas veces protagonista de una saga. "Lo que var?a son los matices, las formas", a?ade. "Todas las variantes no dejan de ser detectives privados disfrazados de guardias civiles, antrop?logos o forenses", confirma Mart?n Escrib?.
Estas ilimitadas variantes no dejan de ser una puerta abierta para llegar a nuevas y variopintas realidades, como el detective tailand?s Sonchai Jitpleecheep, protagonista de las novelas Bangkok 8 y Bangkok Tatoo (Roca), de John Burdett, que adem?s de policia es budista zen.
Nuevos protagonistas y nuevos paisajes --ciudades europeas o asi?ticas, e incluso tramas ambientadas en el medio rural-- para describir historias cada vez m?s reales, sin dejar de lado los cl?sicos dilemas morales del buen detective.

SEGUNDO 'BOOM'
La abundante creaci?n de colecciones de g?nero y la reciente aparici?n de editoriales especializadas evidencian que la novela negra est? viviendo un segundo auge en Espa?a. Despu?s del primer gran boom a mediados de los 70, liderado por Manuel V?zquez Montalb?n, y de la decadencia experimentada en los a?os 90, ha llegado el renacer del g?nero. Adem?s, cada vez surgen nuevos encuentros de profesionales y aficionados. Primero fue la ya cl?sica Semana Negra de Gij?n. Ahora, las citas de Barcelona y Salamanca.
Para el editor de Tropismos lo m?s positivo del momento actual es el reconocimiento de la novela negra como literatura en may?sculas. "La normalizaci?n del g?nero", comenta. "Ser?a interesante aprovechar este buen momento para afianzarse, y que dejara de ser un fen?meno c?clico", concluye S?nchez Zapatero.


Imagen

Una de la im?genes que acompa?aban el art?culo. En este caso
el club de lectura Damas del Crimen durante una sesi?n en
Negra y Criminal.

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