Domingo, 08 de febrero de 2009
Publicado por negraycriminal @ 10:30
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El Periódico /2/2009 

A LOS 20 AÑOS DE LA MUERTE DEL MAESTRO
PROFETA DEL PESIMISMO

 

BCNegra rinde homenaje al novelista siciliano Sciascia, conciencia crítica de su país

 

Antropólogo de la sociedad siciliana Leonardo Sciascia, en una foto de los años 70.

Omertà es una palabra italiana de difícil traducción. Ayer en una de las mesas redondas del encuentro BCNegra que rindió homenaje al escritor siciliano Leonardo Sciascia (Racalmuto, 1921 - Palermo, 1989), su moderador, el crítico italiano Maurizio Pisu, la definió con una letanía que refleja a la perfección el régimen de terror honorable impuesto por la Mafia. "Yo no estaba y si estaba no lo he visto y si lo he visto no lo recuerdo".

Un hombre provinciano y moralista, que apenas salió de su isla, intentó romper ese silencio con más de 30 novelas y un gran número de artículos periodísticos. Sciascia, la conciencia crítica de Italia, murió hace 20 años --se cumplirán el 20 de noviembre-- y el novelista cubano Leonardo Padura, el librero --aquí como lector-- Antonio Ramírez y el periodista Enric González glosaron la figura de un autor al que leyeron apasionadamente en su juventud. ¿Qué ocurre hoy con su vigencia? "Creo --consideró Ramírez-- que nos deslumbra menos con su capacidad profética pero gana fuerza como inesperado antropólogo de la sociedad siciliana".

Lo de las profecías es algo que durante años sedujo a Italia, incluso, años más tarde, el autor quiso dejar de escribir horrorizado por lo certero de sus predicciones. "Sciascia era incapaz de callar. Si sabía algo lo escribía y si tenía una opinión la expresaba, eso le supuso muchas enemistades", sostuvo Enric González que se acercó al personaje desde su vertiente más periodística y que, según dijo, vista la "entretenida" Italia de Berlusconi, "profetizando desastres se quedó corto".

 

Premonición de la mafia


En su primera novela, El día de la lechuza, de 1961 --y por cierto, la preferida de los participantes junto a Cada cual lo suyo, que Tusquets y Edicions 62 han recuperado-- ya señalaba a la Mafia como una organización criminal cuando para el resto de Italia --como explicó Antonio Ramírez-- se trataba "tan solo de un código de honor consuetudinario", que algunos jueces, como el temible Corrado Carnevale, apodado el matasentencias, eran capaces de superponer a la legislación del estado.

Más tarde, sus novelas, que trascienden lo policiaco, y sus ensayos apuntaron a las hoy conocidas vinculaciones entre política y redes mafiosas, la crisis de los partidos o la demagogia en la lucha antimafiosa. "La omnipresencia de la corrupción policial y política y la omnipresencia del miedo son sus grandes temas, servidos con los recursos de la novela policiaca y teñidos de una gran ironía", aseguró Padura.

La obra de Sciascia mantuvo también, según Ramírez, un diálogo permanente con la novela más carismática de la isla, El Gatopardo, de Lampedusa, y su célebre lema: "Es necesario que todo cambie para que todo permanezca igual". "Él opone una lucidez escéptica a ese deseado cambio". González señaló un punto de inflexión en la vida y obra del autor cuando en 1981 descubrió que la dirección y la propiedad de Il Corriere della Sera --un periódico en el que había ingresado muy ilusionado 13 años antes cuando la publicación efectuaba un giro a la izquierda-- pertenecían en realidad a la logia masónica P2. Desde ese momento y hasta su muerte el más negro pesimismo marcó la existencia del escritor.



Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 11 de mayo de 2009 | 17:48
A estas alturas nadie puede sostener que la mafia no existe. Pero cuando Sciascia public? en 1962 este libro valiente la cosa no era as?. Los di?logos son buen?simos, las elipsis inteligentes y todo est? contado con intensidad y pulcritud.