Jueves, 16 de julio de 2009
Publicado por negraycriminal @ 10:33
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Cuando finaliza la Feria del Libro de Madrid, comienzan a circular mensajes de correo electrónico por el ancho mundial de la red con una pregunta :¿irás a Gijón?. Y para los aficionados a la narrativa negrocriminal en todo el orbe, de todo el mundo mundial, Gijón significa la Semana Negra, la cita veraniega anual donde tomarle el pulso al género que va ganando lectores.

     Por supuesto, que Gijón es mucho más. Es sobre todo una ciudad paseable, conversable, donde destaca la amabilidad de la  mayoría de sus ciudadanos, nunca mejor empleado el termino. Hay más festivales, encuentros pero para los aficionados al género, Gijón es la Semana.

    Hay muchos aficionados que no han estado nunca en España, no sabrían situar correctamente en el mapa a Gijón, pero saben que existe, saben que tal o cual libro ha ganado un premio en la Semana. Premios sin dinero pero que valen su peso en oro por el prestigio que comporta. Conozco  un novelista turco que sólo sabe cinco palabras en castellano, una de ellas es Gijón. Eso sí dicho a su muy peculiar manera.     

     Una Semana excepcional, por muchos motivos. Es la única semana que dura diez días. Es la otra Semana importante de España, por que como dice el dicho popular:” En España semanas importantes sólo hay dos: La Santa y la Negra de Gijón”.

     Una semana que ya dura veintidós años celebrándose, contra viento y marea, contra las fuerzas de la oscuridad y la sinrazón, pero apoyada por el ayuntamiento democrático, las fuerzas de la cultura y por la inmensa mayoría de los ciudadanos, es decir las fuerzas del trabajo.

    Una semana que combina fiesta y cultura, que mezcla mercadillo con Feria del Libro, debates primero y bocadillo después, que permite el lujo, el inmenso placer (que sólo se ha dado en la Semana Negra) de escuchar a Ángel González, bajo las estrellas, él con su vaso, tú con el tuyo, compartiendo con el vecino desconocido la voz carrasposa de un sabio.

    Y después de la poesía, un bocadillo de chorizo criollo, al lado, ¿Por qué no?. La Semana es el ejemplo vivo de que la cultura se reescribe cada año, que la verdadera cultura está viva, y es mezcla, mestizaje, mescolanza, batiburrillo,algarabía y jolgorio, pasión y reflexión, discusión y abrazo.

   La Semana es única también por que es el ejemplo más claro de la diferencia entre la opinión pública y la opinión publicada. Si una persona simplemente leyera los resúmenes que san Google nos sirve sobre las opiniones publicadas en los diarios asturianos, creería que la Semana es la imposición de un Ayuntamiento y un Gobierno autonómico que ya se sabe, como son de izquierdas, son totalitarios y nos imponen los caprichos del equipo que milagrea cada año, haciendo la Semana. Pero ocurre que esa persona va a Gijón, y comprueba que a pesar de esa opinión publicada, más de cien mil personas pasan el primer fin de semana, haciendo suya la Semana, usándola, disfrutándola, gozándola, dandole sentido al trabajo de todo un año. Y el lunes, el martes,…

    Uno lee que la Semana trae ruido, y uno que es valenciano se ríe.
¡Que harían estos pobres opinadores en las Fallas de Valencia¡ Por que en Gijón el ruido, la música se circunscribe a la zona de la Semana Negra y termina a una hora de la madrugada, pero en Valencia es toda la ciudad, en todas las calles donde hay música, y ruido, no existe la circulación por que hay una falla en cada encrucijada,, y se termina en la madrugada pero a las ocho de la mañana la tradición habla de la “despertá”, es decir pasacalles ( antes de bandas musicales ahora de trompetas y tambores ) recorriendo las calles del barrio y tirando petardos. Son las Fallas, es la tradición y no por eso algunos valencianos quieren cargárselas, simplemente esos días algunos  se trasladan fuera de la ciudad.

    He leído que una autoridad académica habla que que la Semana no podía hacerse en el campus por que molestaría a los muchos investigadores que están trabajando. ¿En Julio? ¿A partir de las cinco de la tarde?. Una vez más el papel del periódico no puede recoger el sentido del humor, la ironía de una autoridad académica. Desde aquí, desde Barcelona, no nos podemos creer que ese sea un argumento dicho en serio. O ¿es que no tiene más argumentos en contra?.

     La cultura popular en su más amplia acepción, eso es la Semana. Permítanme que les haga una reflexión un poco corporativa. Como librero he asistido u organizado  Ferias del Libro en Valencia, Barcelona, Pamplona, en diversas ciudades y pueblos de España,, y los libreros, los autores y los editores les encantaría que todas tuvieran el éxito de público y de ventas ( ya se sabe “la pela es la pela” ) que la zona de librerías de la Semana Negra de Gijón. Y la razón es muy sencilla: a la Feria del Libro de Valencia, por ejemplo, tienes que ir, tienes que desplazarte a los Viveros ( lugar donde se celebra ), para encontrar sólo libros, y desgraciadamente, en casi todas las casetas los mismos. Pero en Gijón no es asi. Nosotros los libreros nos beneficiamos de la gente que viene a ver, a comer, a subir a la noria, a pasear, al concierto de…., al recital de Sabina… Esa es la explicación de que un librero vende más en Gijón que en la muy culta y docta y universitaria Salamanca, o en la mediterránea y festiva Valencia.

    Y las cifras,  señores opinadores, no son opinables.

    En blogs y foros de Internet, se repite una frase: Ya falta menos para Gijón. Por que, fuera de Asturias, somos muchos los no leemos a los opinadotes locales, y simplemente nos limitamos a ver la realidad espléndida de cada Semana. Y si algún gijonés me lee, sólo quiero expresarle un deseo, compartido con muchos, con miles y miles ( (los que hemos ido pasando por la Semana durante los veintiún años), desde Barcelona hasta Santiago de Chile, desde Glasgow a Ciudad del Cabo, desde Vigo a Granada, desde Puebla a Osaka: no dejen que se carguen a la Semana Negra. No dejen que vuelvan a ganar los de siempre, los que ganan siempre. Hasta ahora los que están en contra de la alegría y la fiesta, los que no saben conjugar el verbo compartir, que no entienden el concepto de solidaridad o de placer, los de siempre, los oscuros, los que no hablan sino susurran, los que odian, los poderosos de verdad, los que tienen el pequeño poder de escribir en los periódicos locales, los que serían patéticos sino fueran ridículos, ellos  no han conseguido terminar con la Semana. Ustedes, los asturianos que votan cada año, llenando las calles de la Semana, díganlo claro y alto: Nos gusta la Semana. La Negra de Gijón, por supuesto.

 
Paco Camarasa, responsable de
la librería Negra y Criminal de Barcelona.

Comisario de BCNegra,
jornadas de Novela negra de Barcelona.

 

 

  


Comentarios
Publicado por Invitado
Viernes, 28 de agosto de 2009 | 9:13
hola me llamo Mari Carmen este a?o no he ido a Gijon pues no puedo permitirme un hotel y voy de camping, no ha podido ser pues me he roto el radio del brazo derecho y asi era dific?l ir, pero os he hechado en falta a todos bss, antes vivia en Coru?a,